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Continuación de Caraalviento.blogspot.es

Espacio para reflexiones y comentarios diversos

«Sé tú mismo. Los demás puestos están ocupados.»

— Oscar Wilde.
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Esta es la continuación del blog del mismo nombre creado hace años en blogspot, pero que ha dejado de funcionar. He conseguido recuperar las entradas alli publicadas y las he reproducido aqui con sus fechas respectivas.

De año en año

No sé realmente si hace un año de la última vez que estuve escribiendo aqui, pero es posible que haga ese tiempo, o tal vez más, pero lo que pretendo señalar es que aunque con relativa frecuencia me apetece volcar aqui alguna reflexión, no lo hago en el momento en que lo pienso y la cosa queda ahi… de alguna forma en el olvido.

Pero hoy, dando un paseo para rebajar calorías de esas que se acumulan con las celebraciones, los lugares que recorrí me trajeron recuerdos gratos de otros paseos vividos en esos lugares hace ya muchos años.

Fueron días buenos y otros quizás no tanto pero del conjunto de ellos se me han quedado grabados en la retina y en el disco duro que llevamos con nosotros algunas pinceladas imposibles de olvidar.

Un recorrido junto al Milenium, unos besos más o menos furtivos aprovechando la tranquilidad del paraje a primeras horas de la mañana, mientras se paseaba a Zorbas y escuchábamos romper el mar en las rocas.

Y también, finalmente, el dejarse llevar por los deseos y junto al mar, al amparo de miradas de otros paseantes y con la complicidad de un pequeño muelle que en algún momento habrá servido para aparejar pequeñas barcas, entregarse por un momento a la pasión con la persona amada, en una relación a contracorriente pero plenamente aceptada.

El tiempo pasa, los años corren veloces y nosotros seguimos sumando canas y arrugas, pero hay recuerdos que no se borran. Yo no cambiaría mi vida por aquella, pero eso no quiere decir que reniegue de esos momentos. Y al igual que ocurrió con los besos de lluvia, el rememorar aquellos instantes de dias pasados me mantiene vivo.

No sé como lo recordará ella, si es que lo recuerda, pero a mi no se me borrarán aquellos días y particularmente algunos hechos puntuales de aquella etapa de mi vida.

Hoy el pulpo estaba sin visitantes, y la zona poco concurrida, pero seguro que en aquel lugar todavía se puede oler, aunque sea solo con el pensamiento, la presencia que dejamos una mañana paseando a Zorbas.

Publicado en marzo de 2018.

Me lo contaron.. o lo he vivido?

Hay cosas que sabemos porque alguien nos las ha contado, pero a veces de repetirlas y de analizarlas llegamos a la duda de si lo hemos vivido o si es una historia extraña que se nos ha colado en la memoria y ya forma parte de nosotros, sin saber si es ficción o realidad, o tal vez es que nos atrae y desearíamos haber sido los actores.

Sucedió hace años, y fue real, más o menos asi:

Ana y Fernando son dos compañeros de trabajo, miembros de un grupo de 6 ó 7 personas en la misma oficina. Fernando es el jefe del grupo, un grupo bastante bien avenido en el que sin embargo hay al menos un componente que se destaca por ser más arisco y menos participativo. Pero no es importante para lo que nos ocupa.

En el quehacer diario, y en un momento de gran actividad y con mucha carga de trabajo, las jornadas se prolongan más allá del horario teóricamente establecido, aunque se ha generalizado el hacer horas adicionales. El ambiente es bueno, aunque se producen las discusiones normales por discrepancias en opiniones, pero siempre dentro de la cordialidad.


La relación de Ana con Fernando y el resto de compañeros es correcta. Ella está casada, al igual que Fernando y ambos tienen cada uno un hijo. Sus respectivos cónyuges también trabajan, pero en otras actividades.


Después de haber disfrutado de un par de semanas de vacaciones, Ana regresa a la oficina y en un momento determinado le dice a Fernando que durante esa ausencia de la oficina ha echado en falta el movimiento habitual y no solo eso, insinúa que también ha sentido su ausencia e incluso ha llegado a tener sueños en los que él aparecía. Sueños, por otra parte, con cierta carga erótica. Fernando se sorprende, ya que en ningún momento cree haber dado pié a nada que justifique esos sueños, pero queda intrigado. En días sucesivos, aprovechando algún momento de descanso en el trabajo, vuelve a sacar el comentario y Ana confiesa que esos pensamientos se han repetido ya de vuelta en su ciudad. Y como consecuencia de ello, Fernando empieza a ver también de forma diferente a su compañera y comienzan a charlar de forma más personal, hasta llegar a que casi sin pretenderlo o sin programarlo asi, las jornadas de trabajo siguen alargándose y al final de las mismas solo ellos dos quedan en la oficina. Pasa a ser habitual que Fernando acompañe a Ana a su casa, y se van estableciendo lazos de mayor familiaridad entre ellos.

Con el paseo de las semanas, la cosa evoluciona hacia roces, miradas cómplices, incluso provocaciones mediante miradas sugerentes y el acompañamiento del final de jornada pasa a ser un rato de distensión, paseando en el coche y en ocasiones también en descansos relajantes y relajados en algún aparcamiento discreto. Todo ello mientras en sus respectivos domicilios se justifica el llegar más tarde a casa debido a que hay mucho trabajo, que se hacen numerosas reuniones, etc.

Y lo que empezó siendo algo aparentemente sin recorrido, toma cuerpo y en los dos se va creando una necesidad de llegar a más, de pensar en que no es simplemente un juego y en tratar de descubrir hasta qué punto ese deseo tiene fondo y futuro. De modo que ambos, cada uno por su lado y sin comentarlo con el otro van pensando en la forma de encontrar una oportunidad de verificar hasta qué punto se necesitan y de tener sexo real, ya que hasta entonces no han pasado de abrazos, caricias, algunos besos y nada más. Y la ocasión surge con motivo de una conferencia que un conocido empresario va a dar en una localidad próxima a donde ellos viven y trabajan. Aprovechando esa circunstancia, organizan un viaje para asistir a la conferencia, buscando además como cobertura el acompañamiento, aunque por separado, de otros miembros del equipo.

De modo que se desplazan una tarde a esa otra localidad y asisten a la charla del conferenciante. La sala está abarrotada y cuando llegan ya no tienen lugar donde sentarse. Tras escuchar un rato la conferencia en pié, entremezclados con el gentío que rebosa la sala, deciden que la charla era el recurso que servía de justificación, pero que lo que realmente desean es estar juntos, solos y además en un lugar tranquilo. Se van al coche, empiezan a dar vueltas por la localidad buscando algún sitio apartado y tranquilo y no lo encuentran, por lo que deciden tomar la ruta de regreso a su lugar de origen hasta localizar una zona de descanso donde pueden aparcar sin ser molestados. Y allí definitivamente se dejan llevar por el deseo y se entregan uno al otro para dar rienda suelta a lo que el cuerpo les pide. No disponen de demasiado tiempo, ya que se ha hecho tarde, pero el que tienen lo aprovechan con creces. Y tras desfogarse, regresan cada uno a su casa comentando lo interesante de la conferencia y del conferenciante.

A partir de ese día, la relación en el trabajo sigue siendo aparentemente la misma de antes, aunque ya los encuentros de final de jornada son más afectivos, aunque siempre limitados por la disponibilidad de tiempo y de espacio. Pero cada uno en su fuero interno empieza a pensar que esa relación puede tener futuro y ambos llegan a cuestionarse sus matrimonios. Sin hacer planes concretos, durante varios meses la cosa se mantiene en ese estado y hasta en una ocasión usan su disponibilidad del horario de comida para justificar la ausencia a comer en sus casas aduciendo una comida de trabajo y reunión posterior y en lugar de ello repiten su sesión amorosa en una habitación de hotel. Dado que ambos matrimonios se conocen, también en alguna oportunidad organizan una salida juntas las dos parejas, para cenar y tomar unas copas como lo más natural entre compañeros de trabajo bien avenidos.

Pero finalmente uno y otra se dan cuenta de que no tiene sentido prolongar indefinidamente esa situación que les está generando tensiones a nivel familiar e incluso a nivel laboral y poco a poco se va diluyendo la atracción y encuentran la forma de terminar con esa relación al cambiar Fernando de puesto de trabajo y marchar a otra oficina dentro de la misma empresa. Mantienen, eso sí contactos telefónicos que van reduciéndose con el paso del tiempo, hasta que también Ana termina trasladándose a otra ciudad por motivos de trabajo.

Pasados los años, se pierden la pista y el contacto, manteniendo el grato recuerdo de aquellos meses y continuando con sus vidas familiares y laborales por separado. Y transcurridos ya más de 20 años de aquella etapa, un día de forma casual coinciden telefónicamente sin quererlo y se cuentan como les va la vida, sin rememorar para nada de forma explícita aquellos episodios, pero sin olvidarlos tampoco. Hoy, cada uno por su lado, viven de forma tranquila.

Creado el 3 de marzo de 2017. Actualizado el 30 de marzo de 2018.

Besos de Lluvia

Han pasado muchos años, posiblemente diez u once años….  Y cada vez que paseo por esta zona no puedo dejar de recordar un paseo similar, en un día de lluvia.

Fué un día cualquiera, como muchos otros, en los que recorríamos (digo recorríamos porque yo no iba solo, evidentemente) el paseo marítimo, bordeando la Torre de Hercules, y siempre al borde del mar nos acercábamos a la punta donde está la caracola…. luego continuábamos hacia los Menhires y en ese recorrido están esas pequeñas construcciones cúbicas, que realmente no sé con qué finalidad se construyeron ahi. Parecen, o se asemejan quizás a las construcciones que hay en zonas para el avistamiento de aves o de otros animales. Sea lo que fuere para lo que allí están instaladas, en uno de esos paseos, el día a que me refiero, comenzó a llover, o tal vez ya llovía y en ese momento arreció mas….  Lo cierto es que una de las construcciones estaba tan a punto que nos introdujimos en ella para guarecernos y en ese momento surgieron los abrazos, y los besos.. unos besos apasionados, impregnados de la lluvia que nos calaba, y esos  besos quedaron ya por siempre marcados como «besos de lluvia», un recuerdo que pienso que para ambos (la persona que me acompañaba y yo mismo) no se olvidará. 

Posiblemente en otros momentos he disfrutado de besos más apasionados, más tiernos, más deseados, tal vez, pero no por ello me hacen borrar aquel momento, aquel día, aquella circunstancia que rememoro cada vez que paso junto a las construcciones en cuestión.

Hay cosas, hay momentos, que uno vive una vez y dejan una huella especial, y sin duda aquel día y aquel momento dentro de una de esas construcciones dejó ese recuerdo singular al que ahora me refiero. Y con ese motivo dejo hoy aqui constancia del mismo.

Si la persona que me acompañaba en aquella ocasión tuviera la oportunidad de leer estas líneas, estoy convencido de que también lo recordará, no sé si con la misma fuerza que yo, pero con seguridad le vendrá a la mente aquel momento, la lluvia que nos obligó a ponernos a resguardo y los besos que surgieron con aquella oportunidad…. besos de lluvia.

Creado el 27 de enero de 2017.

Dias mejores.. Dias Peores

Transcurren los días, con alegrías, con problemas, con tristeza en ocasiones, y se sigue adelante frente a las contrariedades porque necesitamos ser positivos, ver las cosas con espíritu abierto y con predisposición favorable. No obstante, en algunos momentos viene bien acudir a los recuerdos de momentos alegres, de momentos que se guardan en la parte más agradable del disco duro cerebral, para mitigar el cansancio provocado por asuntos que se nos presentan de repente y a los que cuesta hacer frente.

Y en ese pozo de recuerdos, cada ciudad, cada esquina, cada situación traen a la memoria cosas puntuales que en su momento dejaron una huella imborrable a través de los años, huella que genera una sonrisa casi imperceptible para los demás pero que alegra el espítiru aunque sea solo de forma momentanea.

Hoy he tenido la comida de despedida de un compañero que pasa a la jubilación y con ese motivo me he reencontrado con otros muchos compañeros a los que hace tiempo que no veía, años, muchos años en algunos casos. Tantos que alguno o alguna de esas compañeras casi ni me reconocía, y aunque mi aspecto externo pueda haber cambiado algo en estos años, tampoco ha sido de tal magnitud como para que mi imagen no fuese reconocida. Lo curioso es que recordando, los organizadores del evento sacaron a colación fotos de otras comidas celebradas con situaciones similares (despedidas por cambio de localidad, jubilaciones, promociones, etc.) y en alguna de esas fotos yo mismo me he reencontrado con una imagen propia que también a mi me resultaba extraña.

Y con el tema de los recuerdos, comentando fechas, años, cambios de lugar de trabajo y de cometido, me han venido a la mente un buen número de recuerdos de momentos similares al de hoy, en los cuales yo fui el protagonista, el que se despedía por un traslado, por un ascenso, e incluso por la baja definitiva. Todos ellos han sido gratos aunque alguno de ellos ha generado en momentos posteriores otras situaciones de las que no puedo guardar tan buen recuerdo.

Valga como recordatorio la foto que se añade, recuerdo de una de esas despedidas, que una de las compañeras que me la entregó definió como de «equilibrio» refiriéndose a mi persona.

Creado el 8 de abril de 2016.

Perdido

Hace algo menos de un año comencé este blog, y pese al interés que tenía en seguir con el, no sé bien ahora cuales fueron los motivos de no haber continuado: posiblemente el estar metido en muchas cosas a la vez, falta de tiempo, falta de ganas, y pasando los días, hasta el olvido del modo de acceso. Ahora, después de numerosos intentos por volver a localizar el nombre y la ubicación, de nuevo estoy por aqui.

Si la anterior publicación fué el 15 de mayo, naturalmente durante estos meses han ocurrido muchas cosas y posiblemente el no haber escrito en el momento oportuno cada circunstancia hará que se pierdan cosas que podría haber comentado o rememorado porque realmente 2015 era un año con mucho contenido para recordar. Pero los recuerdos están ahi, para guardar los buenos, dejar de lado aquellos que no lo son tanto, y actualizar los momentos que en su día fueron especiales o singulares, lo mismo da que se refieran a 10 años atrás o a mucho más tiempo.


Hoy me conformo con retomar el blog, aprovechando que estamos terminando la semana santa, que hoy hace un buen día (aunque se prevén lluvias, ahora hace sol) y que tras unos días encerrado por causa de un fuerte catarro, tengo ganas de volver a disfrutar del aire, de caminar, de salir al exterior.


Y puestos a ello, teniendo en cuenta que estamos en semana santa, acabo de encontrar unas fotos del mismo período, 11 años atrás, es decir tambien en 2015, año en el que ya dije que tengo muchos e importantes recuerdos. Por aquellas fechas invité a mi casa aun grupo de amigos a quienes había conocido meses atrás, compartiendo un curso de esos que llamábamos de «crecimiento personal» que no sé si realmente me aportó muchas cosas, además de conocer a personas muy diversas, con situaciones en algunos casos extremas y desde luego extrañas para mi. De ese grupo de personas, cuatro se vinieron a compartir conmigo aquellas fechas, aprovechando sus vacaciones y mi disponibilidad. Hicimos recorridos por toda Galicia,mientras se alojaban en mi casa.

De algunas de esas personas he seguido manteniendo el contacto que también es cierto que se ha ido diluyendo con el paso de los años, aunque todavía a algunas las localizo a través de facebook o twiter. También hay que reseñar que una de esas personas falleció años después, y no puse asistir a su entierro. Me enteré del fallecimiento por su hija, que localizó mi teléfono en la agenda de contactos del movil de su madre. Con Angels, que asi se llamaba, compartí además de aquella semana santa un viaje a Estambul del que en algún momento comentaré.

Creado el 27 de marzo de 2016. Actualizado el 29 de enero de 2017.

Recordando ….

En estos días lo recuerdos se me agolpan, porque hace años, asi como una década, sucedían cosas importantes, para mi y no solo para mi. He releido textos de aquellas fechas y vistas hoy, un tanto fuera de contexto, parecen como alucinacioes aunque sean hechos muy reales. Hechos de una pareja atípica, con vivencias diferentes que en un momento dado confluyen y en ese momento se produce una explosión, un «big-bang» que genera situaciones difíciles de asimilar, pero reales…..

Dos personas se conocen casualmente en una página de internet. Y también casualmente chatean, sin saber cada uno quien es el otro, pero en esos primeros contactos perciben unas afinidades en caracteres, en formas de pensar, en deseos sin completar… y se genera una corriente de energía, de afectos, una necesidad de ponerse cara, pero a la vez un cierto temor a decidir cual es el momento realmente propicio para ese encuentro, que se va demorando…

Cuando ya se ha establecido una fecha teórica para ese encuentro cara a cara, sucede un hecho imprevisto. Ella circula en su coche por la ciudad, realizando unas gestiones y entretanto él cuando se aproxima a esa misma ciudad, ya que vive en las afueras, contacta con ella telefónicamente. Se establece una charla animada y de modo repentino él percibe que puede tener una ocasión de llegar a econtrarse con ella, asi que de una forma un tanto subliminal él comienza a sonsacarle a ella lo que hace, por donde circula, mientras continua su aproximación a la ciudad. En una charla de aproximadamente 10-12 minutos y gracias a que hay bastante tráfico, aparcamientos en doble fila, etc…  él llega a la calle donde ella circula. Evidentemente ella no es consciente de lo que está pasando, ni siquiera puede imaginar que él se acerca en su coche. Cuando por fin él accede a la misma calle, siempre manteniendo la charla por teléfono, consigue saber qué coche ella conduce y llega a situarse justo tras ella: en ese momento delata su situación y ella trata de huir apresuradamente, pero sin embargo él no está dispuesto a perder la oportunidad de ponerle cara a su interlocutora y la sigue a toda velocidad hasta que ella, escapando, entra en un aparcamiento subterraneo. El consigue entrar y seguirla hasta que finalmente ella llega a su destino y él se presenta. A partir de ahi, lejos de romperse el encanto, empieza la verdadera historia. Ambos se dan a conocer, comentan lo extraño de la situación, y paseando por la playa comienzan lo que será una prolongada y atípica relación.

Sucedió en la realidad, no es un invento. Hace ahora 10 años.

Creado el 18 de mayo de 2015.  Actualizado el 27 de marzo de 2016.

Para Empezar.. (15.03.2015)

Aqui vas a encontrar historias de las que cualquiera (tu mismo o tu misma) puedes ser el protagonista, actual, pasado o quien sabe si futuro. Son historias reales (como la vida misma) que se dan en cualquier parte, que quizás hayan sucedido, y que por suerte o por infortunio, suceden a diario, que tenemos a nuestro lado y a veces no vemos o no queremos ver….

En fin, lo que salga ya se verá….. Por el momento hoy es un día apropiado. Empieza el 15 de mayo y este es un mes que tradicionalmente da mucho de sí.

Bienvenidos a todos los que quieran leerlo o a quienes de alguna forma llegue esta dirección. Tal vez hayan sido protagonistas, a sabiendas o sin darse cuenta.

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