En estos días lo recuerdos se me agolpan, porque hace años, asi como una década, sucedían cosas importantes, para mi y no solo para mi. He releido textos de aquellas fechas y vistas hoy, un tanto fuera de contexto, parecen como alucinacioes aunque sean hechos muy reales. Hechos de una pareja atípica, con vivencias diferentes que en un momento dado confluyen y en ese momento se produce una explosión, un «big-bang» que genera situaciones difíciles de asimilar, pero reales…..
Dos personas se conocen casualmente en una página de internet. Y también casualmente chatean, sin saber cada uno quien es el otro, pero en esos primeros contactos perciben unas afinidades en caracteres, en formas de pensar, en deseos sin completar… y se genera una corriente de energía, de afectos, una necesidad de ponerse cara, pero a la vez un cierto temor a decidir cual es el momento realmente propicio para ese encuentro, que se va demorando…
Cuando ya se ha establecido una fecha teórica para ese encuentro cara a cara, sucede un hecho imprevisto. Ella circula en su coche por la ciudad, realizando unas gestiones y entretanto él cuando se aproxima a esa misma ciudad, ya que vive en las afueras, contacta con ella telefónicamente. Se establece una charla animada y de modo repentino él percibe que puede tener una ocasión de llegar a econtrarse con ella, asi que de una forma un tanto subliminal él comienza a sonsacarle a ella lo que hace, por donde circula, mientras continua su aproximación a la ciudad. En una charla de aproximadamente 10-12 minutos y gracias a que hay bastante tráfico, aparcamientos en doble fila, etc… él llega a la calle donde ella circula. Evidentemente ella no es consciente de lo que está pasando, ni siquiera puede imaginar que él se acerca en su coche. Cuando por fin él accede a la misma calle, siempre manteniendo la charla por teléfono, consigue saber qué coche ella conduce y llega a situarse justo tras ella: en ese momento delata su situación y ella trata de huir apresuradamente, pero sin embargo él no está dispuesto a perder la oportunidad de ponerle cara a su interlocutora y la sigue a toda velocidad hasta que ella, escapando, entra en un aparcamiento subterraneo. El consigue entrar y seguirla hasta que finalmente ella llega a su destino y él se presenta. A partir de ahi, lejos de romperse el encanto, empieza la verdadera historia. Ambos se dan a conocer, comentan lo extraño de la situación, y paseando por la playa comienzan lo que será una prolongada y atípica relación.

Sucedió en la realidad, no es un invento. Hace ahora 10 años.
Creado el 18 de mayo de 2015. Actualizado el 27 de marzo de 2016.